El líder municipal de la Unión Mexicana de Emprendedores Indios, David Gómez Tox, enumeró de esta manera los elementos que han intervenido para frenar el éxito en proyectos que muchas veces podrían buenos, dijo que no ha faltado la iniciativa pero existen condiciones en el medio que obstaculizan cristalizar verdaderas empresas campesinas.
“Por ejemplo para formar una sociedad de producción rural lleva mucho tiempo el proceso de trámite y en el registro agrario se tardan seis meses para que certifiquen un acta de asamblea por ejemplo de un ejido entonces en ese lapso ya se perdió mucho tiempo y recurso porque ahí al no obtener el primer paso para integrar una figura jurídica automáticamente estamos mal”.
Gómez Tox dibujó así la situación, los campesinos difícilmente logran consolidar una organización con figura jurídica, posteriormente la gestión de los recursos representa otro “viacrucis”, pero lo grave, es que al final muchas veces al no tener disciplina y sobre todo al no dar seguimiento, deviene en el fracaso de los proyectos.
“El proceso es complejo para que los recursos puedan aterrizar y luego el otro proceso es que aprendan a utilizar ese recurso en su beneficio, porque muchas veces en contraparte se dice, es que el gobierno no apoya, bueno, a lo mejor sí ha habido apoyos pero se han pulverizado en el terreno de los hechos a falta de una adecuada conducción, una cuestión de proyecto”.
Anotó que en la asociación que preside, se procura conducir a los campesinos interesados en acceder a proyectos con financiamiento institucional, a cumplir con todos los elementos que garanticen el éxito, reiteró que entre los campesinos mayas existe mucha iniciativa pero en ocasiones se frena por el complejo proceso para organizarse y gestionar los recursos, así como para capitalizar a sus organizaciones productivas.